lunes, 16 de diciembre de 2013

De pronto te darás cuenta de que el mundo es injusto.

"Mirarás un día a tu alrededor y verás que no merece la pena, de repente te darás cuenta de que el mundo es injusto y probablemente acabes por escoger el camino de la resignación".

  La realidad se impone; el mundo da asco. Y, ¿qué hacemos cuando lo que existe no sacia nuestro apetito? Tratamos de rebelarnos de lo que creemos que no está bien, pues la realidad de la circunstancia es que el mundo no es coherente y pactamos con nosotros mismos que cambiaremos las cosas. ¡Ja! Qué fácil suena. Encuentras el problema justo en el momento que haces un balance y das contra un bloque enormemente influyente y poderoso de gente que maneja sin importar el bienestar de los "manejados", menudos lideres. ¿Es injusto que el pez grande siempre gane? Sí, pero, ¿qué podemos hacer? Si salimos a la calle se nos ignora, si nos revelamos se nos apalea. ¿Qué nos dejan hacer? Últimamente, se nota la impotencia al ver cómo nos van arrebatando derechos que no podrían, en teoría, ni tocar.
  Aunque para notar las cadenas, has de moverte, y siento decir que la mayor parte de mi generación está cómo aletargada, somnolienta, demasiado estática. No doy crédito al escuchar a gente que se preocupa más por lo que se chillan unos cuantos en un plató de televisión, en cuanto quiere una persona "x" a otra persona "z" que llevan contando su historia de amor durante capítulos y capítulos de estupideces y bobadas, en lo guapa que es esta muchacha y lo maleducado que es este otro, que les quite el sueño por la ignorancia sobre lo que va a ocurrir en la próxima entrega de ese programa "h", ..., antes que preocuparse lo más mínimo de lo que está pasando realmente ahí fuera.
  Por otro lado, tal vez no sea sólo nuestra culpa... porque puede que sepan como hacer para que nos quedemos quietos. Siguiendo el hilo de la televisión; nos dan dos opciones y normalmente escogemos la que nos lleva a la inopia. Pero si por un casual queremos enterarnos de lo que está pasando, tampoco nos dejan. ¿Frustrante? Sólo nos dan lo que ellos quieren para que la gran mayoría se quede inmóvil y a los pocos que alcen la voz, llamadlos locos, revolucionarios, payásos.